Reflexiones sobre la muerte
Cuando la Parca te pega de cerca te das cuenta de que son poquísimas las personas que soportan dialogar sobre la muerte y, aún así, a los pocos minutos la inmensa mayoría desvían el tema disfrazándolo o envolviéndolo en la religión, el boato e incluso el folclorismo. Porque hemos llegado a crear toda una serie de montajes con el único fin de ocultar nuestro miedo a la muerte. Pero la muerte no solamente esta ahí sino que, además, nos mide a todos con el mismo rasero. Porque igualmente llegan a ella el Arzobispo y el bandido, el millonario y el mendigo, la abadesa y la prostituta.
¿Qué importa lo que un hombre haya sido en vida? Un hombre puede poseer mil hectáreas de tierra fértil, pero le basta una tumba de dos metros en un páramo para ser enterrado. Porque la misma ausencia de necesidades tienen todos los difuntos. Podemos vestir con joyas y ricas telas un cadáver, pero su proceso y su final es el mismo que el de un mendigo o un ajusticiado. Frente a una clavera, ¿quién puede afirmar si perteneció a un rey o a su mas humilde siervo?.
Generalmente solemos decir: "Mi pobre madre ha muerto". ¿Porqué a los muertos les llamamos pobres? En realidad no tenemos el menor indicio de que lo sean... a menos que, como no pueden disimular su fragilidad y absoluta ausencia de necesidades, nos enfrentan de golpe con la realidad de nuestra vida. Y es que no importa en absoluto que unas personas vivan rodeadas de riquezas y comodidades mientras otras apenas tienen para sobrevivir. Por increíble que a veces nos parezca, lo cierto es que, por ser humanos, todos somos iguales. Todos padecemos las mismas amarguras, los mismos desengaños, las mismas enfermedades etc.
Esta claro que al miserable le resulta imposible imaginar que el millonario padezca necesidades como las padece él. Pero es mas habitual de lo que parece el que vivan amargados por la problemática que les crean sus propias riquezas, o su familia, sus enfermedades e incluso hasta sus miedos. En el sentido emocional y sentimental, las mismas pesadumbres pueden llegar a tener el todopoderoso Cacique y el mas humilde de sus criados. Porque no existe absolutamente nada en este mundo que, por sí mismo, nos garantice la felicidad.
Es propio del hombre utilizar su inteligencia para transformar su entorno con el fin de mejorar su bienestar, su nivel de vida y hasta su salud. Pero también lo es el hecho que desperdiciamos gran parte de esa inteligencia persiguiendo objetivos inútiles, vanos y, muchas veces, incluso perjudiciales para nosotros mismos. Porque son multitud las personas que ni se plantean el hecho de que cuanto mas poseemos, cuanto mas alto llegamos en nuestro Status social o profesional, tanto menos bienestar personal solemos tener, precisamente, porque mas prisioneros quedamos de aquello que tanto nos costó conseguir. Porque es un hecho que poseer cosas genera una dependencia proporcional de las mismas. Fíjate la aparente tontería que es el hecho de que cuando se te estropea la tele, vives amargado hasta que te la reparan o compras otra. Si se te rompe el coche, es hasta "normal" la sensación de que te has quedado sin piernas. Estos sentimientos negativos fomentan. A su vez, el miedo a la soledad. O lo que quizás sea peor, la sensación de angustia que provoca pensar que todos quienes se acercan a ti, lo hacen por lo que tienes, por lo que tu puedes hacer por ellos, y no por lo que eres.
Esta realidad, por extensión, nos lleva a enfrentarnos al hecho de que en nuestra sociedad de la Comunicación Global, vecinos de un mismo barrio, y hasta los de un mismo Edificio no se conocen porque son incapaces de comunicarse. Y padeciendo semejante aislacionismo dentro de una multitud, nadie puede extrañarse que el egoísmo y el miedo campen por sus respetos.
¿Te das cuenta de lo curioso que es la imposibilidad de reflexionar sobre la muerte sin que, al mismo tiempo, lo hagamos sobre la Vida? Y es que pensar o enfrentarse al hecho en sí de la muerte no conlleva desinteresarse de la vida. Todo lo contrario. Cuando cerramos los ojos a un difunto es él quien nos abre los ojos a los vivos. Porque nos hace comprender la necesidad de que un grano de trigo "muera" en la tierra para que nazca una nueva espiga. Es la muerte la que permite la vida y esta, a su vez, la que obliga a morir para continuar el ciclo. Pensemos que si fuésemos inmortales habría que eliminar no solo la fecundidad, sino cualquier deseo ligado a ella. De no ser así, los descendientes de una sola bacteria tardarían 48 horas en cubrir toda la faz de la Tierra. La mosca común necesitaría un solo año para hacerlo... y esto por poner dos ejemplos no demasiado desagradables de leer.
La muerte es necesaria. Puede parecernos horrible y sin duda lo es en el terreno afectivo. Pero las investigaciones dicen que cuando una persona llega a su final, sea por deficiencias en el riego sanguíneo, el suministro de oxigeno al cerebro, porque el agotamiento físico facilita la asunción del hecho, o sea por otras causas, lo cierto es que la muerte suele ir acompañada de un cierto deseo de morir o, cuando menos, una evidente falta de miedo ha hacerlo. Demasiado a menudo olvidamos que quienes mueren no son los vivos, son los moribundos.
La muerte repentina de una persona causa un muy doloroso trauma a sus allegados. Pero si preguntamos a alguien: Cuando te llegue la hora, ¿Te gustaría morir de repente?... La respuesta es unánime y rotunda: ¡ Sí ¡. La razón es tan simple como evidente. Tras la confesión mas o menos explícita del miedo a morir, lo que de verdad subyace, es el miedo al tipo de muerte que el destino nos tiene reservado. La muerte es fácil, es el miedo a morir lo que la hace difícil, seguramente porque las personas tememos aquello que desconocemos y está claro que la muerte es el mayor misterio con que la humanidad se ha enfrentado jamás.
Y es muy posible que sea este miedo a la muerte el que ha llevado a toda la Humanidad, ya desde el principio de los tiempos, ha inventarse Dioses, Paraísos y Religiones con el único fin de que nos ayuden a combatir nuestro miedo a morir.
¡¡ Cuanto más fácil nos hubiese sido aprender a vivir !!







TERESA santomil gonzalez dijo
Ya es raro que tu escribas tan largo y sobre este tema...
a dia de hoy uno ya no debiera cuestionarse estas cosas
¿ para que... de que sirve ?
no se si devo darte el pesame por algo concreto, si es asi
recibelo, y si no es asi, mejor que mejor
Un saludo
23 Septiembre 2010 | 06:36 PM