EL MUNDO ESTA MUY MAL REPARTÍO
Había comenzado a escribir sobre política. Pero he borrado lo escrito porque la verdad es que, lo que sobre ella podemos escribir, empieza a darme repeluco. De manera que me he dicho; ¿Porqué no denunciar otras injusticias gordísimas que también existen? Y, ¡Hala! Aquí estoy en plan Fiscal Mayor. Porque verás; resulta que todos conocemos la recurrente frase de "El dinero no da la Felicidad" Claro que casi nunca nos fijamos en que esto, jamás lo dice el que está a dos velas. Esto siempre lo dicen los que tienen pasta de sobra. Lo mismo que aquella otra "Es más difícil mandar que obedecer" frasecita que, lógicamente, la dice siempre el Jefe. (Y contra más canalla es, más la repite). Y así podemos seguir ¿verdad?. Pues verás, resulta que yo me estoy dando cuenta de que, en realidad, lo que pasa es que el mundo está muy mal repartío. Y te lo puedo demostrar palpablemente. Porque fíjate tú en la siguiente situación:
Según la Bibiana y la Pajín, (cuya preclara inteligencia es tan notoria como la del mono que Juanito tenía disecao en el Bar), Los hombres y las mujeres somos iguales. Pues nó señor, no es verdad. Para empezar, físicamente hablando, las diferencias son grandísimas y evidentes. Y si no te lo crees, compara el físico de Paz Vega con el de Rubalcaba, y a lo mejó notas alguna diferencia. Y lo que es en el Mando Doméstico no te digo ná. Porque en España está claro que todos los tíos mandamos en casa. ¡Faltaría más!. Y muy especialmente mientras la parienta está en la Peluquería ¿O nó?. Meditando profundamente sobre esta importantísima cuestión, acabo de acordarme del Teniente General Sartorius, que fue Capitán General de Baleares. No te veas lo que mandaba el tío en aquellos años 60 del franquismo. Pues mira tu por donde, en una reunión de Jefes militares, salió este tema, y mientras se tomaba el coñac que yo le había servido, (porque en su casa no le dejaban ni olerlo), dijo: "Si cuando estoy delante de las tropas, yo tuviese las dotes de mando que tiene mi Nieves en casa, ¡vamos! el Caudillo no llegaba ni a cabo chusquero". Y en lo referente al tema sexual, ¡Vamos!, tienen todas las de ganar. Pero de eso mejor ni te hablo. Porque tampoco es cuestión de tener que confesarse a estas horas con los poquitos curas que hay.
Y esto me lleva a recordar, por ejemplo, lo que pasaba con los reclutas en el Ejército Español. ¡Vaya por Dios!. Tú imagínate a más de cien tíos en fila, haciendo cola pa pegarnos la ducha diaria obligatoria. Lógicamente todos en pelota picá y en Noviembre. Tiritando de frío. Lo de menos es que todos parecíamos gallinas desplumás. Lo demás era que, sobre todo en aquella maldita época machista, las miradas de reojo eran inevitables, y veías al Manolo con un mandoble del 35. Vamos, que cuando Dios repartía pichas el mu canalla se debió meter lo menos tres veces en la fila. Y tu no podías evitar mirar pa abajo, y te caían dos lágrimas pensando, "cohone... entre el puto frío y que estaba el último de la fila... pobresita míaaaa". Vamos, que te lo puedes creer, el mundo está muy mal repartío, joé.
Menos mal, que luego viene la Ley de la Compensación y lo que Dios te quita por un lado te lo da por otro. Porque vestíos de militar, la "cosita" ya no se ve. Y er Manolo, con su 1´58 al lado de mi 1´85 era un puto enano. Sin embargo, no te crea que yo estaba mu convensío de que la compensación me beneficiara. Porque verás, en los años 60, a diferencia de hoy, medir 1´85 te convertía, no en un gigante, pero sí eras mucho más alto que la media. Y como te digo, no estés tan seguro de que semejante cosa, en el Glorioso Ejército Español de la época fuese una ventaja. No podía serlo porque, como allí formábamos por estatura, resulta que el desgrasiao del Antoñito formaba parte de la cabeza, del primer pelotón de la primera Compañía. O sea, delante de to er mundo y sin posibilidad de esconderse. Y este era, precisamente el problema. Porque entre las muchas desgrasias del Antoñito, está la de se reía hasta de su propia sombra y, lo que es peor, cuando se meaba de risa era completamente incapaz de aguantare. Y esto, que en la vida personal puede ser una gran virtud, pero en la vida Militar, te lo juro por el caballo de Espartero, es una gran desgrasia.
¿Qué no te lo crees? Pues imagínate el cuadro:
Primer Pelotón de 60 reclutas, en rigurosa formación, y con caras de gilipollas recién incorporados. En frente de ellos, al Teniente Cantero, que por cierto le venía el apellido bordao porque el tío era más seco que una piedra, y tenía una mala lecheeee, ojú, que estoy seguro que la tenía cortá, vamos, puro yogurt, como correspondía a un chusquero con más mili que el cañón de la puerta del cuartel. Pero, eso sí, hay que reconocer que era educadísimo. A todo esto, estábamos en Noviembre y a las 21 horas, con un frío que pelaba. Y con la seriedad propia de quien si se ríe se le corta el labio inferior, nos dice: "Vamos a pasar Lista, señores. No contesten, ¡Presente! Contesten con el segundo apellido, ¿Vale?, y por favor, no me hagáis gritar que tengo faringitis".
Empieza el lío:
Antonio León...¡¡García!!, Rafael López...¡¡Jiménez!!, Juan Manuel Rico... ¡¡Varela!! Y así, hasta llegar a Manuel Rodríguez...¡¡Presente!!.. ¡¡¡¡Gilipollaaa, atontaoooo!!!! ¿Pero qué te he dicho yo, eh... eh??? Con lo malito que estoy de la garganta"" Jajajajajajaaa... ya me tienes al Antoñito, con las manos en la cintura y meándose por las patas abajo. "Hombre, mira tú por donde, al sevillano le hace gracia. ¿Pues sabes qué te digo? ¡¡Hala!! Seis vueltas al patio y a paso ligero venga, ¡¡A correr se ha dicho!!" Y esta fue nuestra inauguración de la Mili como reclutas. Ni te imaginas lo que vino después.
Pero solo cuento esta parte para demostrar lo dicho sobre la Ley de la Compensación. Porque todo lo que Dios le regaló de pito al Manolo se lo restó del cerebro, porque era más bruto que el burro del Benito. No te veas la cantidad de animaladas que llegó a cometer el Manolo en los tres meses de recluta. Claro que por culpa del Manolo, ( y de mi cachondeo), cuando juramos Bandera había un surco en las baldosas del patio de la cantidad de pasos ligeros que tuve que pegarme yo por culpa del puto Manolo.








fenicia dijo
Si,que mal repartio está el mundo!!!
Ni te imaginas lo que me he reido con estas historietas tuyas,batallitas que me han sabido a poco.
Gracias por el húmor,que nos viene muy bien en estos dias y siempre.
Besotes amigo!!
Buena tarde,a ti y a todos,que ahora irán entrando los demás y como no tus niñas,porque ya,con todo respeto somos tus niñas.
Feni
15 Diciembre 2011 | 04:45 PM